3 mitos sobre piscinas que debes conocer este verano

Durante los meses de verano, la piscina es cada año protagonista. Y es frecuente escuchar algunos rumores; pero en GRE queremos saber si son mitos o algo más, por eso vamos a repasar los 3 mitos más comunes en las piscinas.

1 El agua cambia de color si haces pis en la piscina

¿Quién no ha escuchado esto en alguna ocasión cuando era pequeño? Y es que siempre se ha dicho que si orinas en la piscina el agua se vuelve de un color diferente a tu alrededor.

 

De niños es posible que nos hayamos aguantado las ganas para evitar quedar en ridículo y que los demás vean quién se ha hecho pis en el agua.

 

Pues bien esto es realmente un mito; orinar en la piscina no hace que el agua cambie de color ni mucho menos existe un producto que detecta el pis en el agua.

 

Aun así, en GRE te recomendamos que si te entran ganas salgas del agua y vayas al baño, que seguro no estará muy lejos.

2 Necesitas esperar 2 horas después de comer para poder bañarte

Después de comer nos han dicho que debemos esperar para darnos un baño porque podemos sufrir un corte de digestión. Esta afirmación no es del todo correcta ya que la digestión no se corta.

 

Aun así este mito tiene algo de realidad ya que es cierto que meterte al agua después de comer puede ser peligroso; pero debes saber que no tiene nada que ver con que se te corte la digestión.

 

Nuestro cuerpo está a una temperatura ambiente que en verano suele ser elevada. Al meternos en el agua, si está fría, es el cambio brusco de temperatura lo que nos hace encontrarnos mal.

 

Cuando la diferencia entre la temperatura corporal y la del agua de la piscina es notable, podemos sufrir mal estar y desvanecimientos. Esto nos puede pasar también cuando nos damos una ducha.

3 Cuando la piscina huele a cloro, es porque está limpia

El cloro tiene un olor fuerte y tan característico que solemos asociarlo a las piscinas. Por eso, se cree que cuando una piscina huele mucho a cloro está en perfectas condiciones para el baño.

 

Pero esto no es así; ya que una piscina limpia depende de muchos factores y no solo del cloro. El peculiar olor del cloro se produce cuando disolvemos este en el agua, independientemente de la cantidad que echemos.

 

Por ello, cuanto más cloro echemos, el agua no estará más limpia; de hecho, en ocasiones demasiado cloro puede ser problemático.

 

La piscina estará limpia por lo tanto si realizamos un tratamiento completo de la cantidad de químico adecuado y lo acompañamos con un limpiafondos que deje el fondo y las paredes de la piscina libre de suciedad.

 

 

Como ves, todo lo que nos decían cuando éramos pequeños a cerca de los peligros de la piscina resultan no ser del todo ciertos. Descubre todo lo que necesitas saber de piscinas aquí.

 

 

Síguenos

mitosniño piscinadigestión piscinacloro piscina

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar