5 razones por las que cubrir tu piscina desmontable en invierno

Cada vez son más las personas que se decantan por piscinas desmontables durante todo el año por las numerosas ventajas que aportan a sus propietarios, pero también es importante cuidar de ellas ya que con la llegada del invierno su uso desciende notablemente. Lo ideal es cubrir tu piscina desmontable para mantenerla en perfectas condiciones sin necesidad de vaciar el agua. Las cubiertas de piscina son sencillas de instalar y muy beneficiosas a largo plazo, como prueban las cinco razones que pueden leerse a continuación.

 

Cubrir tu piscina desmontable Impide la evaporación del agua

Una de las razones más habituales para cubrir tu piscina desmontable en invierno es que esta acción evita en gran medida la evaporación del agua. Este hecho influye de forma notable en el consumo energético y en el del agua, permitiendo un ahorro considerable al demorar la pérdida de líquido. De este modo, al contar con una cubierta se pierde menos cantidad de agua de lo normal durante la época invernal, lo que supone no tener que rellenar la piscina tan a menudo.

 

Cubrir tu piscina desmontable mantiene la temperatura del agua

Una piscina desmontable cuyo calentamiento del agua se basa en los rayos de sol que inciden en ella, al cubrirla se creará una atmósfera que permitirá retener el calor del agua durante la noche. Por tanto, el sol que ha ido albergando el agua a lo largo del día será posible conservarlo y mantenerlo todo lo posible hasta la mañana siguiente, lo que resulta verdaderamente útil en días de invierno donde apetece darse un baño. Y es que, al no perder el calor por la noche, a la mañana siguiente el agua seguirá estando aún más caliente de lo normal. De esta forma, se ahorrará también en un sistema de calefacción para piscinas.

 

Se reduce el uso de productos químicos

Los productos químicos son obligatorios para conservar en buen estado la calidad del agua, pero también para un mantenimiento e higiene óptima. Por ello, al cubrir tu piscina desmontable con una lona, cubierta de invierno, se reduce el uso de estos productos cada noche, ya que se enturbiará menos y estará menos expuesta a las diversas impurezas del aire que pueden provocar el estancamiento del agua. Asimismo, el uso continuado de químicos tiende a producir alergias o reacciones como irritaciones, ojos llorosos e incluso asma. Por lo tanto, hacerse con una lona para la piscina no solo cuidará la calidad del agua sino también la salud de los bañistas.

 

No hay que realizar tanta limpieza en la piscina

Cuanto más tiempo esté la piscina cubierta menos suciedad atrapará el agua a lo largo del día. Y es que para mantener ésta limpia hay que dedicar tiempo a la limpieza de la estructura. Por norma general, y especialmente en invierno, el agua tiende a ensuciarse aún más debido a los objetos y cosas que arrastra el viento por la noche (ramas, hojas, bichos, etc.). Por lo que colocar una cubierta impedirá la caída de estos y, por tanto, tener que estar continuamente limpiando y sacando objetos del interior de la piscina.

 

Ofrece una mayor seguridad

Una de las principales razones para cubrir tu piscina desmontable en invierno es que una cubierta proporciona una mayor seguridad en el entorno, sobre todo cuando hay niños a nuestro cuidado. Tener en cuenta que en GRE existen varios grosores en las cubiertas, desde los 580 g/m 2 hasta 120 g/m 2 para las cubiertas de invierno y desde 400µ a 180 µ en las cubiertas isotérmicas. Son fabricadas en materiales como PVC armado hasta polietileno. Hay que considerar que cubiertas como las lonas o las cubiertas isotérmicas no proporcionan seguridad frente a caídas.

 

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